La ciudad de Ys: una leyenda bretona
Un bosque ancestral, una capilla que guarda las puertas del infierno, un jabalí blanco, una espada mágica… Entre creencias celtas, herencia neolítica y fervor cristiano, Bretaña es una tierra repleta de leyendas donde la historia y la imaginación se entrelazan. La ciudad de Ys, misteriosa ciudad sumergida, forma parte de estos lugares míticos que dan todo su encanto a Bretaña y, en particular, al Finisterre.

La leyenda de la ciudad de Ys
Considerada una especie de Atlántida bretona, la leyenda de Ys es sin duda una de las más conocidas.
Cuenta que el rey Gradlon de Cornualles mandó construir para su hija Dahut una magnífica ciudad llamada Ys (o Ker-Ys). Situada por debajo del nivel del mar, la ciudad estaba protegida por una poderosa muralla. Solo el rey controlaba la apertura y el cierre de las compuertas que permitían a los pescadores salir al mar. La llave, siempre colgada de su cuello, estaba a salvo de cualquier intento de robo.
Sin embargo, la vida en esta ciudad perfectamente protegida pronto dejó de satisfacer a Dahut. Culpó de su aburrimiento al obispo de Cornualles, San Corentin. Soñando con fiestas, lujo y placer, transformó Ys en una ciudad dedicada a los excesos.
Cada noche, Dahut mandaba traer a jóvenes apuestos, a quienes obligaba a llevar máscara. Al amanecer, aquellas máscaras se convertían en trampas mortales: los jóvenes eran arrojados desde un acantilado al océano.
Conscientes de esta decadencia, el obispo Corentin y San Guénolé, cercano al rey, la advirtieron en varias ocasiones… sin éxito.
Una noche, un príncipe vestido de rojo —probablemente el diablo venido a castigar la ciudad pecadora— se presentó ante Dahut, quien se enamoró perdidamente de él. A petición del príncipe, robó la llave del cuello de su padre, y este abrió las compuertas.
En pocos minutos, la ciudad quedó sumergida por las aguas. El rey logró escapar a caballo con la ayuda de San Guénolé, pero tuvo que abandonar a su hija en las olas.
Desde entonces, se dice que Dahut se convirtió en una sirena, una hija del mar, cuyos cabellos dorados aún brillan bajo el sol del mediodía.
¿Dónde se encuentra la ciudad de Ys?
La ubicación exacta de la legendaria ciudad sigue siendo un misterio.
Algunos sitúan Ys en la Pointe du Raz, en la bahía de Douarnenez, en la de Audierne o incluso frente a la costa de Penmarc’h.
Otros creen que podría encontrarse en el Yaudet, en Ploulec’h (Côtes-d’Armor). La presencia de un oppidum, un importante yacimiento arqueológico y una vía romana que unía Yaudet con Pestin serían indicios de su existencia.
La leyenda de la ciudad de Ys nunca ha tenido una versión única. Se ha construido —y sigue construyéndose— con el paso del tiempo, alimentada por la imaginación. Y es precisamente eso lo que la hace tan viva y fascinante.


